El fanático de una ideología de extrema derecha o de extrema izquierda siempre verá como enemigo al que piensa diferente.
Lamentablemente no tendrá la apertura mental como para considerar algunas cosas positivas en cada ideología y lograr un pensamiento político de término medio que favorezca a la mayoría de la gente, rescatando lo mejor de cada visión estratégica, pensada desde la política.
Por esas razones es que nuestro mundo sigue dividido y muchas personas sometidas a la pobreza, con guerras totalmente injustas, con bloqueos económicos algunos países cuyos resultados perjudican sobre todas las cosas a los trabajadores y clase media baja que habitan los mismos, como el bloqueo de Cuba que lleva casi 60 años perjudicando especialmente al hombre y la mujer cubana trabajadora, cooperativismo y emprendedores sociales; lógico que los dirigentes políticos, militares y algún empresario amigo de los gobiernos que mandan siempre son los beneficiados ya que se quedan con la mayor parte de la pequeña torta a repartir.
En lo intelectual la humanidad ha avanzado, también la ciencia pero lamentablemente en la esfera política seguimos retrocediendo.
Entonces uno se pregunta qué tipo de paz se vive en estas sociedades sometidas, qué tipo de paz nos venden los países represores, los que ejercen el poder sobre el más pequeños y los perjudican.
Muchas veces hay que reconocer que los dictadores también se ocultan detrás de una pseudo democracia.